¿Qué son Alfa Centauri, Proxima Centauri y Proxima b?

Alfa Centauri (o Alfa Cen) es un sistema estelar triple. Es el sistema estelar más cercano al Sol (4.24 años luz). Este conjunto de 3 estrellas incluye dos estrellas similares al Sol - Alfa Centauri A y B - y una enana roja llamada o bien Alfa Centauri C o bien Proxima Centauri. El nombre procede del hecho que Proxima en la actualidad es la más cercana al Sol de las 3 estrellas de Alfa Centauri.

Alfa Centauri A y B están separadas por sólo 20 unidades astronómicas (1 unidad astronómica o UA, es la distancia Tierra-Sol), mientras Proxima está a unas 15000 UA del otro par de estrellas.

Proxima b (abreviatura Proxima Centauri b) es el nombre dado al planeta descubierto alrededor de Proxima Centauri.

¿Qué sabemos de la estrella Proxima?

Como es la estrella más cercana al Sol la conocemos bastante bien. Es una pequeña estrella de color rojizo que pertenece a la población más numerosa de estrellas de la Galaxia: las enanas rojas. Su distancia del Sol está determinada con precisión a través del método de la paralaje: 4.24 años luz. También sabemos su temperatura, unos 3300°C (comparados con los 6100°C del Sol), su luminosidad, que es 700 veces menos brillante que el Sol, y su radio, el 14.5% del radio del Sol, que se midió directamente por interferometría gracias a su proximidad. La masa de Proxima está bastante bien determinada por los modelos teóricos y resulta ser del 12% de la masa del Sol. La edad de Proxima se deduce de la de sus compañeros de tipo solar Alfa Centauri A y B - mucho más fácil de estimar - y suponiendo que son hermanas. Proxima y todo el sistema de Alfa Centauri tiene más o menos la edad del Sol: 4.5-5 mil millones de años.

Proxima es también una estrella muy activa. Su luminosidad varía, produciendo erupciones frecuentes. También es en general mucho menos luminosa que el Sol pero emite casi tantos rayos X y ultravioleta extremos como el Sol.

Si bien la luminosidad de nuestro Sol aumenta con el tiempo, la luminosidad de Proxima disminuyó significativamente durante los primeros cien millones de años de su vida y luego se estabilizó.

¿Qué sabemos del planeta Proxima b?

Sabemos muy exactamente su periodo orbital: 11.2 días. Como sabemos bien la masa de su estrella, podemos utilizar la 3a ley de Kepler para convertir este periodo orbital en una distancia orbital de 0.05 UA, un 5% de la distancia Sol-Tierra. También conocemos la luminosidad de la estrella y de esta manera sabemos la cantidad de energía que recibe Proxima b: alrededor del 65% de la que la Tierra recibe del Sol.

Para explicar las modulaciones de velocidad medidas en su estrella, la masa de Proxima b debe ser como mínimo 1.3 veces la masa terrestre. Para tener una determinación mejor de su masa sería necesario conocer bien la inclinación de su órbita respecto a la línea de visión, lo que requerirá observaciones de las que no disponemos en la actualidad. Pero sabemos que la masa real del planeta probablemente sea similar a su masa mínima. Tiene una probabilidad del 87% de ser menos de dos veces la masa de la Tierra y un 96% de probabilidad de ser inferior a 5 veces la masa de la Tierra. Es casi seguro que se trata de un planeta rocoso. Casi.

¿Hay agua y una atmósfera alrededor del planeta Proxima b?

No lo sabemos. Necesitaremos nuevos tipos de observaciones para averiguarlo y esperamos que estas o bservaciones sean posibles durante esta década.

Aproximadamente el 0.1% de la masa de la Tierra es agua. La mayor parte de ella no está en océanos sino que se encuentra disuelta en el manto de nuestro planeta. La diversidad de densidades de los exoplanetas encontrados hasta ahora, así como las teorías de formación planetaria, nos dicen que los planetas pueden nacer secos, pero también con más del 20% de agua.

Durante un espacio de tiempo de 100 a 200 millones de años, los científicos creen que Proxima b recibió tanta radiación de su estrella que la superficie del planeta era demasiado caliente para tener agua líquida. Durante esta fase caliente, y también debido a la fuerte radiación proveniente de la actividad de Proxima (rayos X, ultravioleta extremos, partículas), el planeta podria haber sufrido escape hacia el espacio de una gran cantidad de gases y el equivalente de un océano de agua. Sin embargo, y dependiendo de la cantidad inicial, el planeta podría haber mantenido todavía gran parte del agua con la que se formó.

Así que por lo que sabemos, Proxima b podría parecerse a Mercurio, sin agua y sin atmósfera, o podría estar cubierto por océanos profundos bajo una atmósfera densa.

¿Podría ser Proxima b una nueva Tierra?

Depende de lo que esto signifique, pero la respuesta inmediata debería ser NO. Proxima b y la Tierra se diferencian en demasiados aspectos. Dejando de lado el hecho de que sólo la masa mínima de Proxima b es conocida, los dos planetas no se pueden haber formado de la misma manera. Los espectros de la luz que emiten sus dos estrellas son muy diferentes, y esto tiene repercusiones importantes en el clima. Debido a su poca distancia a la estrella, y contrariamente a lo que ocurre en la Tierra, Proxima b es sometido a fuertes fuerzas de marea que afectan a su estructura interna y su rotación. Las mareas sólo permiten dos tipos de rotación para Proxima b. Si la órbita es circular, entonces el período de rotación debe ser igual al período orbital: rotación y órbita están sincronizados y el planeta siempre presenta el mismo hemisferio a su estrella (como la Luna a la Tierra). Si la órbita es ligeramente excéntrica (que no se sabe, pero es posible), entonces el planeta gira 3 veces cada 2 órbitas, como Mercurio. Proxima ha experimentado un período caliente al inicio de su vida, cuando su estrella era más brillante, y fue sometido a una fuerte radiación energética que erosionó su atmósfera.

Por tanto, aunque Proxima b podría ser habitable y, por qué no, habitado, no es otra Tierra.