Se acaba de descubrir un exoplaneta orbitando dentro de la zona habitable de la estrella más cercana al Sol, Proxima Centauri. El planeta tiene una masa aproximadamente un 30% más grande que nuestro planeta y une periodo orbital (año) de 11.2 días. ¿Podría tener una atmósfera? ¿Podría tener agua de líquida en su superficie? ¿Cuánto dura su día? ¿Cómo es su clima en la actualidad? ¿Lo podemos ver directamente con un telescopio hoy en día? ¿Y en un futuro? Esta web proporciona respuestas a todas estas preguntas como resultado de unos estudios que hemos llevado a cabo un equipo de investigadores y que acabamos de enviar a publicar a la revista especializada Astronomy & Astrophysics.

¿Es habitable Proxima Cen b?

En dos publicaciones, un equipo de astrónomos de España, Bélgica, Francia, Alemania, Reino Unido y Estados Unidos ha estudiado las posibilidades de que exoplaneta terrestre descubierto recientemente sea un mundo habitable. Proxima b es un planeta de 1.3 veces la masa de la Tierra que orbita su estrella a aproximadamente 1/20 de la distancia entre la Tierra y el Sol. Esto lo sitúa dentro de la llamada Zona Habitable. Recibe una cantidad de energía de su estrella que es aproximadamente 2/3 de la que recibe la Tierra del Sol.

El aspecto clave para la habitabilidad es si podría haber agua líquida en la superficie planetaria. Mientras la luz visible e infrarroja sólo calienta el planeta, las radiaciones de alta energía (rayos X y ultravioleta extremos) y las partículas son una amenaza para los gases y líquidos (llamados volátiles) ya que pueden ser erosionados y escapar al espacio . Proxima b recibe una cantidad significativamente más alta de esta radiación que la Tierra, y por tanto es esencial evaluar si el planeta ha sido capaz de mantener su agua, y gases en general, durante los 5 mil millones de años de historia desde que nació.

Los artículos, que acaban de ser enviados para su publicación en la revista Astronomy & Astrophysics, utilizan las herramientas más avanzadas y las observaciones disponibles hoy en día para investigar la historia pasada de Proxima b y la cantidad de gases y de líquidos que aún podría haber en su superficie. Las investigaciones revelan que actualmente Proxima b recibe 60 veces más radiación de alta energía que la Tierra, y que la candidad total que ha recibido desde el momento de su formación es entre 7 y 16 veces mayor que la de nuestro planeta (porque la Tierra también era irradiada más fuertemente en el pasado).

Aunque la cantidad inicial de agua en el planeta es desconocida, los cálculos indican que Proxima b podría haber perdido el equivalente de 1 océano de agua debido a la irradiación durante los primeros 100-200 millones de años después de su formación. Lo que pasó después es muy incierto. El planeta podría haber continuado perdiendo cantidades significativas de gases atmosféricos y terminar como un mundo seco y sin atmósfera. O quizás podría haber sido capaz de mantener la mayor parte de su atmósfera y conservar el agua líquida en su superficie y por tanto ser hospitalario para la vida tal como la conocemos. Ambas posibilidades aún están abiertas.

Hay que hacer todavía mucha investigación, pero los dos estudios concluyen que la presencia de agua líquida en la superficie actual de Proxima b no se puede descartar y por tanto Proxima b puede considerarse un candidato a planeta habitable adecuado.

Para estudiar el escenario en el que Proxima b tiene agua en la superficie y una atmósfera, los autores han examinado los climas posibles por medio de un modelo 3D sofisticado y han explorado una amplia variedad de composiciones atmosféricas y cantidades de agua. Encuentran que el agua líquida puede estar presente sobre el planeta sólo en las regiones más soleadas, o bien en un área en el hemisferio del planeta que es iluminado por la estrella o bien en una banda tropical.

Las observaciones futuras, por ejemplo usando el telescopio de 39 metros llamado E-ELT que ESO está construyendo en Chile, permitirán nuevas investigaciones sobre Proxima b y sobre la hipotética existencia de una atmósfera densa y de agua. Si este fuera el caso, sería muy alentador que la estrella más cercana al Sol tenga también el planeta habitable (¿quizás habitado?) más cercano a nosotros.